Bueno, ya estoy donde quería o la propia necesidad me llevó. Hace un poco de frío, la verdad ya ni recuerdo cuánto tiempo hace que no veo el sol. El cansancio deja una sensación de duermevela entre sueño y realidad. Mejor así porque identifico la materia efímera de la prueba, lo leve de la realidad y, en el fondo, distingo la puerta de luz que conduce a la salida del campo de batalla.
Con el tiempo adquieren sentido las antiguas cicatrices y la nuevas heridas duelen menos, o simplemente tienen menos importancia. El dolor también puede llegar a ser un camino conocido, con el tiempo me fío cada vez menos del cuerpo que empieza a fallar, e incluso es capaz de traicionarme, y más de mi propia voluntad. Entender la vida como un guerrero es un sino del que, más allá de suertes o desgracias, no puedes escapar: puede ser un libro o un gimnasio, puede ser un maestro o toda una hermandad la que te reciba, pero lo que sí es claro es que si eres un guerrero en algún momento de tu vida despertará eso en ti. Alguien o algo te reconoce y te ayuda a que tú también lo hagas, no es algo mágico, no es cuestión de ponerse un uniforme de soldadito y desfilar, es más un reconocimiento del espíritu indolente, de lo que nos jode doblegarnos, del amor a la justicia y de identificarse con esa frase del Cid que me taladra la cabeza: "Qué buen vasallo sería si tuviera buen señor". Lastima que vivamos en un mundo mucho más moderno que todo eso, y ahora la mayoría gris, más que vasallos o señores, son funcionarios de la libertad. Realmente añoro del pasado la posibilidad de tener al enemigo enfrente para poder poner a Dios en el brete de tener que decidir quién sobrevivirá, apretar los machos y lanzarme feliz en busca de la vida o la muerte sin tener que esperar a que la parca me encuentre en el catre de la jubilación o delante del ordenador, sin hacer nada por nadie, sin una causa justa, para que por lo menos cuando me tiquen el billete pueda mirar a los ojos de caronte y entregarle la moneda que conduce al Valhalla. Seguro que a Odín también le gusta la Mahou cinco estrellas.
Son como espacios de tiempo indefinido. Creces, aprendes de las experiencias, continúas con la rutina anormal y cuando menos te lo esperas te descubres de nuevo en medio de la lucha, delante de tu enemigo, que tiene tu misma cara, que se mueve como tú y que viene del fondo del tiempo a ponerte a prueba de nuevo. Lo maravilloso de todo esto es que es en ese preciso instante cuando más aprieta la vida, el cansancio, el frío, y más ruge el alma reclamando su trozo de victoria. En medio de la batalla... siempre pensé en ti.
Puedo pasarme el resto de mi vida luchando solo; eso ya apenas me preocupa. En el fondo la guerra es un camino interno y nadie lo recorre acompañado, bajar a los infiernos y enfrentarse al minotauro es una tarea personal e intransferible. El resultado de la contienda es lo de menos, siempre merece la pena, pierdas la vida (de todas formas vamos a perderla) o no, es necesario para crecer; es más, es un paso inexorable para el guerrero en algún momento cuando está preparado (lo crea o no) el descenso al Ades. Si sobrevives, empiezas a notar cómo el acero de tu alma está más templado y ya no pierdes ni ganas nada en tonterías, ni te irritas tanto, ni te acercas tanto al vacío, o te alejas o saltas de cabeza. Pero ya no juegas a la vida, la peleas, la luchas, la conquistas.
Lo único que te pido, y sé que sobra el hacerlo, es que si en algún momento viene a buscarme la santa compaña, si en alguna contienda o mal revés cualquiera de los cien mil hijos de San Luis (que apoyaron a un rey traidor llamado Fernando VII) logra arrebatarme la vida, deja que encuentre tu mano y me vaya como siempre hicimos los de la armadura rota: buscando a Dios en los ojos de su amada.
PD: al conectarme en la wikipedia y buscar Rodrigo Díaz de Vivar me emocionó el comienzo de su biografía: "Al frente de sus propios guerreros, y de forma autónoma respecto de la autoridad de rey alguno, llegó a dominar prácticamente todo el oriente de la Península Ibérica". Oooléeeeeee, qué cojones.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Gordi Soy stef!!
Te dije que estaba en argentina hasta el 2 de agosto.
Te veo a la vuelta!!
Gran abrazo
Publicar un comentario