lunes, 16 de julio de 2007

El Hombre del futuro


¡Diosssssssssss! A veces me pregunto cómo puede ser que en tantos miles de años de Historia no hayamos inventado algo que trabaje por nosotros y, sobre todo, cómo no hemos superado el tener que madrugar, pero... Vamos, que vivimos en la era del espacio, de las teles de plasma, de los coches que te reconocen las huella dactilares y la voz para llamar por teléfono... Internet, telecomunicaciones, videoconferencia y consoladores del conejito. ¿Todo esto, para qué? ¿Para que windows no deje de colgarse nunca, Silicon Valley acabe haciendo prótesis de tetas y la Nasa acabe soltando un cochecito espacial en Marte? ¿Todos esos avances increíbles para tener que poner de nuevo el despertador a sonar a las 7.15 de la mañana?.

Encima dependes de un jefe, que si dijéramos 'nooooo', la sociedad te premia según tu actúes, o te da un puesto de farolero si te lo mereces para que cuentes olas con tranquilidad. ¡Que va! Todo depende del señorito que decide tu sueldo, la mitad de tus vacaciones y si te quiere joder el día o no, solamente por que tiene dinero, solamente por que es más poderoso. Esta historia es así desde el Neardental... ¿DÓNDE ESTÁ LA REVOLUCIÓN, DÓNDE? ¿Esta es la libertad que nos prometieron y por la que lucharon miles de desgraciados encadenados? ¿Para que? ¿Para seguir con el yugo? Es que, el que no adora al becerro, adora a su mienbro viril o, peor aún, adora la televisión. ¿Dónde está mi playa? ¿Por que la enterraron bajo toneladas de cemento? ¿De toda esta civilización, que quedará?

Prefiero pensar que el hombre del futuro será un amante de la naturaleza y trabajará para preservar las pocas especies que dejemos que nos sobrevivan; será consciente de cuidar su entorno porque recordará que la anterior civilización desapareció por no hacerlo; no comerá carne porque esa costumbre se perdió cuando el hombre llegó al punto de comunicarse con los animales y fue consciente del holocausto que sufrieron durante milenios; comprenderá el valor de la vida e intentará preservar la de los pocos supervivientes y la suya como algo sagrado; recibirá una educación libre, estará en permanente contacto con la naturaleza y será mucho más religioso que nosotros porque ya no quedarán religiones que etiqueten a Dios y le pongan a su servicio: su templo será el mar inmenso y el cielo estrellado y sus Dioses serán magnánimos y bondadosos, darán sin necesidad de cambiar bienes por sacrificios. La sociedad estará basada en el respeto y la colaboración mutua, porque el hombre del futuro habrá aprendido que cualquier diferenciación o racismo puede ser el germen de un holocausto futuro. Dominará su mente porque transitará el camino del poder interior y amará la paz porque recordará el atroz sufrimiento que suponen las guerras. Vivirá muchos años y, por eso, respetará a sus ancianos, Su familia entera será su tribu, amará sin sentido de pertenencia y sus hijos serán comunes, porque habrá aprendido que los intereses comunes están por encima de los personales y que la mejor forma de ayudarse a uno mismo es ayudando a los demás. Su ciencia y su tecnología le permitirán desvelar el misterio y acercarlo más a Dios. Amará el arte, siempre le acompañará la música y al atardecer se juntará con los suyos para ver el mar y tocar los tambores.

Será el resultado de dios sabe cuántas guerras, injusticias y destrucciones, pero nacerá de una revolución espiritual que incendiará el mundo. No sé cuándo llegará, pero sé que tanto mal, tanto daño y sufrimiento como padecemos en la actualidad servirá para que cambiemos y dejemos de ser una elite de tecnócratas para llegar algún día ser el hombre del futuro, y entonces borraremos del diccionario la palabra 'Justicia' por que ya no será necesario nombrarla: habitará entre nosotros y el amor será la energía que haga que la tierra siga girando por fin feliz y libre.

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